La Ley Trans: Montero te deja autodeterminar tu género, pero no tu forma de pensar

 

 

El gobierno ha dado luz verde a la conocida como Ley Trans. Esto no quiere decir que se haya aprobado ya la ley, sino que se da curso a los trámites para su aprobación. En cualquier caso es una de las banderas ideológicas de la izquierda que ya sólo un cambio de gobierno, con suerte, podría descarrilar.

X

x

Curiosamente, ayer mismo también se publicaba la noticia de un juez de Orense que permitía un cambio de sexo registral a una niña de 8 años, que pasará a estar inscrita como niño tras una demanda de cambio de sexo que se remonta a cuando tenía 5 años. El juez se muestra partidario de reflejar registralmente la disonancia entre el «sexo asignado» y la identidad que la niña de ocho años siente como propia.

X

x

La noticia tiene su enjundia porque de algún modo confirma que ya antes de la Ley Trans estamos viviendo una realidad completamente desbarajustada, en la que la realidad cede ante lo sentido o lo autopercibido incluso en los registros civiles, que se convierten así en un registro de sentimientos y percepciones subjetivas, básicamente todo lo contrario de lo que debería ser un registro.

X

Obviamente la Ley Trans va aún más allá y abre la puerta no sólo a una inscripción registral sino a un “cambio de sexo”, la famosa “autodeterminación de género” a la que se empieza a dar acceso a los mayores de 16 años con o sin consentimiento paterno. Como si el sexo o el género, por otro lado, realmente pudiera cambiarse. O sea, como si realmente existiera una operación que pudiera convertir a los hombres en mujeres o viceversa. O como si todo no partiera de una inconsistencia absoluta de la ideología de género, en virtud de la cual el género es una construcción cultural por la que todas las diferencias entre los hombres y las mujeres son artificiales, pero en virtud de la cual también hay algo natural que no es una construcción cultura artificial, que de hecho existe y persiste pese al condicionamiento cultural, que hace que las personas puedan estar en un cuerpo equivocado. Nada tiene sentido porque si todas las mentes son blancas y sólo nos distingue que el cuerpo sea rojo o azul, no puede haber una mente en el cuerpo equivocado. Es imposible colocar una mente en el cuerpo equivocado si todas las mentes son iguales y no hay una mente para cada cuerpo.

X

x

Por supuesto la Ley Trans y la ideología de género ocultan los casos de todos los trans arrepentidos que, tras “reasignar” su género, se encuentran con que al paso de unos años cambian de opinión, tienen un cuerpo mutilado y su situación ya se ha convertido en irreversible. La novedad es permitir que esa irreversibilidad pueda ser además decidida por chicos de 16 años.

X

Naturalmente la nueva ley contempla toda una batería de severas sanciones no ya contra quien insulte a un niño, sino contra todo aquel que cuestione las contradictorios e inconsistentes premisas de la ideología de género. Se impone una auténtica tiranía ideológica. Transfobia: dícese de toda forma de pensar, por supuesto perseguible, no coincidente con la forma de pensar oficial

X

X

Por si fuera poco, a todo esto lo acompaña un intensivo programa educativo obligatorio para todos los escolares implantado desde la infancia, destinado a promover el adoctrinamiento en la verdades incontrovertibles de la ideología de género y el cuestionamiento de la propia sexualidad desde la más tierna edad. Algún día la izquierda tendrá que responder por todo el daño psicológico y vital que, presumiblemente, va a provocar a varias generaciones de españoles traumatizados con todo este disparatado experimento de ingeniería social.

X

x

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja