El no pero sí de Chivite a la imposición de un mínimo de euskera a todos los escolares navarros

Hace un par de meses informábamos de que el Gobierno de Navarra había abierto una etapa de participación pública antes de aprobar el Segundo Plan Estratégico del Euskera 2020-2027. La elaboración de este plan corre a cargo del Departamento de Relaciones Ciudadanas, a cuyo frente se encuentra la nacionalista Ana Ollo, ex-portavoz y ex-consejera del gobierno de Uxue Barcos. El propio departamento admite que las políticas contenidas en este Segundo Plan Estratégico, pese a que ahora supuestamente gobierna el PSOE moderando las políticas lingüísticas del nacionalismo, “dan continuidad a las establecidas en el primero, aprobado la pasada legislatura, aunque en esta ocasión el documento ha dado un espacio más destacado al consenso social y a mejorar la valoración de la lengua con respecto al plan anterior”.

X

La mala noticia es que el Gobierno de Navarra se ha cargado 50 de las 58 alegaciones presentadas al Plan, básicamente todas las que eran críticas, lo que dice bastante poco del proceso abierto de participación de este plan y del talante de sus impulsores. Como poco podía presentar el plan si más y ahorrarse la apariencia de participación. Salvo que se entienda por participar sólo intervenir a favor a favor del proyecto del gobierno tal como lo presenta el gobierno.

X

x

15 de las alegaciones que se presentaron iban dirigidas contra un punto del Plan que contemplaba “universalizar el conocimiento mínimo del euskera a través de la escolarización”. Es decir, imponer a todos los alumnos navarros como un mínimo obligatorio el modelo A, con el euskera como asignatura. Pese a que se han desestimado las alegaciones, el matiz es que Diario de Navarra informa de que la redacción del Plan se ha modificado y se han eliminado las referencias al modelo A. No obstante, se insiste en la pretensión de que todos los alumnos tengan “un conocimiento mínimo del euskera”, aunque el análisis de este objetivo se deriva a dialogarlo con los “agentes sociales”, que como todos sabemos suelen ser los satélites subvencionados que crea el gobierno para dialogar consigo mismo sin que se note tanto. La otra modificación es que esta propuesta más o menos matizada de imponer a todos los alumnos el euskera ha pasado del apartado de medidas para incrementar el número de hablantes de euskera al apartado de propuestas para “reforzar el consenso social” a favor del euskera.

X

No queda claro por tanto en este momento cómo de lejos están dispuestos a llegar los socios del gobierno de Chivite en la imposición del euskera, pero sería irónico que se llegara más lejos en la imposición del euskera gobernando Chivite que cuando gobernaba Barcos. Lo que en cambio sí está clarísimo en virtud del nuevo Plan es que se destinarán 22,2 millones más en 3 años a promover el uso del euskera, reforzar el “consenso” sobre su valor y mejorar su “prestigio”. Lo cierto es que todo lo dicho, más que a mejorar el prestigio y el consenso, suena mucho más a comprarlos. Por otro lado, si va a imponerse un mínimo de euskera resulta prescindible tirar el dinero en mejorar su percepción. Es decir, qué más da la percepción que tengas si te lo van a imponer de todas formas, por no señalar que el prestigio y el valor de algo suele deteriorarse cuando te lo imponen. Lo que está claro con este magnífico Plan es que alguien se llevará lo 22,2 millones y mejorará el valor de su casa o el prestigio de la marca de su coche.

X

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, media: 4,33 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja