La pobreza es sostenible y el progreso contamina

No teníamos bastantes problemas con el coste de la electricidad y entonces aparecen los ecologistas radicales. El Diario de Noticias se convierte en altavoz de una serie de plataformas y asociaciones (Sustrai Erakuntza, Haize Berriak, Salvemos El Perdón 4.0) que rechazan los nuevos desarrollos de parques renovables que van a saliendo a exposición pública en Navarra.

X

x

Como puede leerse, el discurso de estas plataformas ecologistas no es ya que haya que generar energías limpias, sino que no existe tal cosa y que es preciso un cambio de modelo basado en la reducción del consumo. El racionamiento de la energía, por ejemplo.

X

Evidentemente resulta incompatible el desarrollo con el racionamiento, por tanto no es exagerado afirmar que el progreso contamina y que lo sostenible es la pobreza. Pocas veces, sin embargo, se nos explica tan clara y abiertamente que el ecologismo tiene un serio problema de fondo con el progreso, tan acostumbrados estamos a que los progresistas presuman de ecologistas y viceversa.

X

No a los pantanos. No a las autovías. No a la alta velocidad. No a los postes de telefonía móvil. No a los automóviles. No a los aviones. No a las líneas de alta tensión. No al consumo de energía.

X

Salvar al planeta, para los ecologistas, en el fondo equivale a volver a la edad de piedra. Y sin duda las prácticas de la humanidad en la edad de piedra resultaban bastante sostenibles, pero no había agua, ni luz, ni calefacción, ni comunicaciones, ni abundancia de alimentos, ni medicinas, ni electrodomésticos… La edad de piedra era como vivir en un régimen comunista, claro que un progresista o un ecologista radical esto podría ser un argumento a favor de la edad de piedra. En realidad nos están diciendo que el comunismo es el único sistema sostenible, lo que pasa es que nos han cambiado el argumento. Lo malo del comunismo era que la gente no era libre ni pobre, pero ahora resulta que ser pobre es algo que no es malo, sino absolutamente necesario para salvar al planeta. Y si de lo que se trata para salvar al planeta es de empobrecerse, no cabe duda de que el comunismo es seguramente la mejor forma descubierta hasta la fecha de conseguir en poco tiempo una pobreza generalizada.

x

X

El comunismo tiene además a su favor el hecho de ser difícilmente reversible. O sea, de nada sirve llevar a la humanidad al anhelado estado de pobreza que tiene que salvar el planeta si después no se puede mantener a las multitudes descontentas en ese estado de pobreza. En esto de perpetuarse y reprimir a los disidentes, el comunismo es también por suerte uno de los sistemas más eficaces descubiertos por el hombre. Al final va a tener razón el ministro Garzón cuando decía que Cuba era el único régimen sostenible del planeta. Y si el comunismo es la única forma de gobierno sostenible no puede ser libre. Si las alternativas son el comunismo o la destrucción del planeta, lógicamente el comunismo debe ser obligatorio para salvar el planeta.

z

X

xhttps://twitter.com/norcoreano/status/1349690216186081281

Dejemos por tanto de hablar de la pobreza energética como de algo malo. La pobreza energética es buena. Los cortes de luz y el racionamiento de la energía no son un fracaso del comunismo, sino un triunfo de la sostenibilidad. En la famosa foto nocturna de Çorea del Norte y Corea del Sur la gente se equivocaba al pensar que la imagen buena era la de Corea del Sur, cuando el modelo ecológico y sostenible era el de Corea del Norte. Esto no se arregla poniendo más molinos o más placas fotovoltaicas, sino apostando por la oscura sostenibilidad comunista. El verdadero progresismo es volver a la era preindustrial. El progresismo sostenible no está delante, lo hemos dejado atrás. Los nuevos inquisidores ya los tenemos; alabada sea pues la nueva sostenibilidad medieval, con perdón para la exageradamente maltratada época medieval.

X

x

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (8 votos, media: 4,75 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja