La eutanasia es una forma de violencia estructural del sistema contra los viejos y los enfermos

Hay quien dice que la eutanasia es un acto de amor. Si alguien amara más que a los demás a los judíos, por ejemplo, es posible que les ofreciera la posibilidad de recibir la eutanasia a ellos, pero sólo a ellos, y no al resto de la población: todo el mundo entendería que eso era un acto de amor. Existe una cierta paradoja en esto porque si algo bueno se reserva sólo a unos pocos se convierte en un privilegio. ¿Alguien piensa que sería un privilegio para los judíos o para los gays que sólo se les reconociera el derecho a la eutanasia a ellos? ¿Alguien piensa que quien impulsara una eutanasia limitada de este modo lo haría por amor a los gays o a los judíos? A lo mejor entonces es que la eutanasia no es algo tan bueno. Cuando algo bueno se reserva a unos pocos decíamos que eso es un privilegio, pero cuando algo malo se le posibilita a todo el mundo no es que siga siendo malo, es que es incluso peor.

X

El caso es que Santos Induráin, la consejera de Salud, ha participado en la primera reunión de la Comisión de Garantías de la Eutanasia en Navarra. Navarra ya tiene puesto en marcha el dispositivo legal e institucional para ejercer este «derecho», nos dicen, dentro de una estrategia global.

x

x

La Comisión de Garantías de la Eutanasia en Navarra es un órgano formado por un elenco de prestigiosos y diversos juristas y profesionales de la salud que tiene como fin asegurar un correcto ejercicio de este así llamado derecho, el nuevo derecho a ser ejecutado por el estado. Por supuesto se supone que los prestigiosos expertos que forman esta Comisión de Garantías son un grupo heterogéneo y plural, ya que la heterogeneidad, la pluralidad y la transversalidad son en la actualidad una etiqueta imprescindible para cualquier empresa respetable y popular. No obstante, parece que no se trata de un grupo tan plural y transversal como para que haya entre sus miembros nadie que se oponga a la eutanasia, así que la pluralidad puede resultar meramente propagandística y nominal.

X

Lo cierto es que, hablando del uso del lenguaje y recurriendo a algunas de las expresiones favoritas de los grupos actualmente dominantes, podría decirse que la eutanasia es una forma de violencia estructural contra los viejos, los discapacitados y los enfermos. Cuando dentro de unos años hagamos el recuento de todas las personas ejecutadas por el estado en el ejercicio de este nuevo “derecho” alternativo a los cuidados paliativos y a las ayudas que no se ofrecen, ¿acaso no observaremos que casi todas las personas a las que se haya matado serán discapacitados, personas mayores, y en general gente enferma, sola y desasistida? Como la excusa para matarlas es que su vida no es digna, el mensaje general a todos los mayores, enfermos y discapacitados es que su vida no es digna, que por tanto pueden elegir ser ejecutados. Sin embargo la eutanasia no será totalmente obligatoria  y se tolerará al que, resistiendo toda la presión ambiental, desee seguir adelante con su indigna existencia. O sea, que no resulta nada exagerado hablar de que la eutanasia es efectivamente violencia estructural contra los viejos, los solitarios, los desesperanzados, los enfermos y los discapacitados. Y a defender en el siglo XXI esa violencia estructural contra toda esta gente le llamamos ser progresista.

X

x

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, media: 4,83 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

Dar de baja