El decreto del euskera, la pelea entre el PSN y sus socios y el empoderamiento de los vascoparlantes sobre el resto de los navarros

En los últimos días ha sido un hecho noticioso la discrepancia entre el PSN y sus socios del pentapartito en lo que se refiere al próximo decreto del euskera y a la consideración del euskera como mérito para las plazas de funcionario en la zona no vascófona.

x

x

Hasta cierto punto podría pensarse respecto a esta pelea controlada entre los socios del pentapartito que asistimos a una especie de pantomima. Por un lado el nuevo decreto ha de recoger lo determinado por la Justicia respecto al anterior decreto del euskera, aprobado durante el mandarinato de Uxue Barkos. La Justicia anuló diversas partes de ese decreto precisamente por considerar que la imposición del euskera como mérito para cualquier puesto de trabajo que no tuviera perfil obligatorio en la zona mixta, la no vascófona y los servicios centrales, constituía “una discriminación en la provisión de puestos en la Función Pública que no se corresponde con los principios de racionalidad y proporcionalidad en la valoración del idioma en relación con los puestos de trabajo en los que este mérito pudiera no ser relevante, en atención a las funciones a desempeñar y a la realidad sociolingüística del ámbito territorial correspondiente”. El PSN, por consiguiente, en el mejor de los casos se limita a adecuar el decreto a la legalidad por obligación y a premiar el euskera sólo tanto como es posible dentro de la ley. Aparte de que este enfrentamiento sólo de puertas hacia afuera no va a tener ninguna trascendencia, los socios del PSN se limitan a no desperdiciar la ocasión de representar su habitual papel victimista ni de exigir en el vacío pretensiones que están fuera de la ley. Aclarado esto, sólo faltaría aceptar la existencia de un mundo al revés en el que los vascoparlantes en Navarra sufren una discriminación. Por el contrario, la política lingüística respecto al euskera es una auténtica mezcla de corrupción (al menos en un sentido moral), imposición y discriminación. Pero precisamente sobre los no vascoparlantes. E incluso yendo un poco más lejos, sobre los no nacionalistas.

X

Obviamente no se puede fijar un porcentaje exacto, pero cabe sospechar que existe una fuerte correlación entre la población vascoparlante y la población nacionalista. Supongamos por ejemplo que esta correlación fuera del 80%. Cuando por tanto se reservan plazas o se establecen méritos que inclinan decisivamente el otorgamiento de una plaza a un vascoparlante, al mismo tiempo se podría pensar que en el 80% de los casos se reservan plazas o se establecen méritos que inclinan decisivamente el otorgamiento de una plaza a un nacionalista. A lo mejor no es culpa del vascuence estar tan fuertemente ideologizado, pero la consecuencia objetiva vendría a ser esta.

X

El resultado de esta política es que la proporción de vascoparlantes (y de nacionalistas) en la administración foral no reflejaría en absoluto la proporción de vascoparlantes y de nacionalistas en la Navarra real. ¿Cómo llamamos a esto? ¿Persecución del euskera? Como dato indiciario, el mayor sindicato en la administración foral es LAB doblando casi al siguiente mayor sindicato. Los sindicatos nacionalistas representan al menos el 40% de los delegados de la administración foral. En Euskarabidea, de los 7 delegados en liza LAB obtuvo en las elecciones sindicales 5 y ELA 2, pero seguro que entre euskera y nacionalismo no hay correlación.

X

X

En lo que se refiere a la valoración el euskera para acceder a la administración foral conviven por tanto dos problemáticas paralelas. Por un lado la propia justicia y proporcionalidad del euskera. No puede ser que o el euskera sea un requisito o que sea un mérito de tal peso que casi sea un requisito y convierta a todos los navarros no vascoparlantes en aspirantes de segunda. Por otro lado, sea una consecuencia deliberadamente buscada o no, menos aún puede resultar que ser nacionalista sea un requisito o un mérito para acceder a una plaza de funcionario, que convierta a todos los navarros no nacionalistas en aspirantes de segunda. Respecto a la demanda laboral del euskera fuera de la administración pública, si tenemos la curiosidad de buscar en infojobs.com, nos encontramos con que ahora mismo en Navarra hay 871 anuncios de ofertas de empleo en los que se requiere el euskera en 5.

x

Probablemente el mayor argumento que el nacionalismo está manejando para reclamar la meritoriedad del euskera en toda Navarra es denunciar con indignación que pueda ser mérito el francés y no el euskera. Resulta un poco chocante porque el mapa nacionalista de la gran Euskadi incluye la Baja Navarra, donde el francés es la lengua mayoritaria. En realidad, teniendo en cuenta la oposición frontal del nacionalismo a la zonificación y a las actuales fronteras institucionales y políticas, así como la pretensión de retrotraer la realidad navarra a 1512, lo suyo sería oficializar el francés en toda Navarra y exigir el derecho de que un ciudadano de la Baja Navarra ocupada sea atendido en francés por los empleados públicos de la administración foral en Arguedas.

X

x

Comentar

Tiene que estar registrado para publicar un comentario.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (10 votos, media: 5,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

   Dar de baja