El Gobierno de Navarra agranda la telaraña Skolae

La araña pasa horas elaborando una minuciosa red, casi invisible, con la que atrapará a su víctima cuando pase por allí.

Así está actuando el Gobierno de Navarra desde que ideó el programa Skolae en 2017. Primero lo introdujo de forma silenciosa en varios centros a los que les contaron solo una parte de la historia. La idea era extenderlo después a toda la red pública y concertada de Navarra. Pero algunos medios de comunicación se hicieron eco de los famosos “juegos eróticos para niños de 0 a 6 años”, levantando una ola de indignación por parte de familias y educadores. Lo cierto es que este asunto es tan solo la punta del iceberg. Skolae es un caballo de Troya que por fuera se cubre con palabras como igualdad, diversidad, buen trato y empoderamiento, pero que por dentro esconde ideología de género, una versión moderna de la lucha de clases donde el enemigo es la sociedad dominada por el hombre heterosexual, origen de las desigualdades entre hombres y mujeres. La solución es crear individuos que no nacen ni hombre ni mujer, sino que se autoconstruyen. Por otro lado, las relaciones afectivo-sexuales se reducen al placer y el buen trato, dejándose de lado toda cuestión relacionada con el compromiso, elaborar un proyecto de familia y mucho menos de matrimonio, palabras que brillan por su ausencia en más de cien páginas de documento marco.

A pesar de la respuesta ciudadana, el Gobierno de Navarra apenas cambió un ápice del texto. Además, siguió imponiendo su programa sin el consentimiento de los padres, vulnerando sistemáticamente un derecho constitucional. De hecho, sucede que los padres ni siquiera pueden conocer los horarios en que sus hijos reciben formación en Skolae. Pero para todo esto se amparan en leyes y más leyes que van promulgando, gracias a las cuales la telaraña de Skolae va creciendo.

En junio de 2020 el Gobierno recibió un gran varapalo. Atendiendo a una demanda ciudadana, el Tribunal Superior de Justicia de Navarra anulaba la imposición de Skolae en el sistema educativo y desvelaba que el programa es “nulo de pleno derecho por haber prescindido total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido”. Pero el Gobierno, emulando a la araña, no se dio por vencido y tejió un recurso al Tribunal Supremo para de esta manera poder seguir imponiendo Skolae durante un año más.

El pasado 12 de mayo, el Tribunal Supremo ratificó la anulación de Skolae. Las familias brindaban con champán. La libertad había triunfado. Sin embargo, esa misma noche nuestro incansable arácnido trabajó y trabajó, hasta que por la mañana siguiente había difundido en sus medios afines la idea de que se puede saltar la justicia porque Skolae está blindado gracias a una Ley Foral de Igualdad de 2019 que lo sustenta.

No cabe duda de que este curso y el que viene, 2021-2022, la justicia ampara a los padres, pero el Gobierno echará mano de su aparato mediático y su capacidad de amedrentar para conseguir que la telaraña de Skolae siga actuando en las escuelas, desobedeciendo de esta manera a la máxima instancia jurídica de España. Mientras tanto, para 2022-2023 espera completar su red gracias a un Decreto Foral con que solventar el problema judicial.

El Gobierno confía en que así nadie podrá escapar de su trampa tejida a conciencia. Estos días ha publicado el borrador de ese Decreto Foral para que la ciudadanía lo revise y presente enmiendas. Pero, oh sorpresa, el documento solo tiene 17 páginas de un texto neutro del que 7 folios son de introducción. ¿Dónde están las más de cien páginas del programa Skolae publicado en la web del Departamento de Educación? A ese es al que muchas familias querríamos presentar enmiendas. Y, sobre todo, ¿dónde están las fichas de Skolae que FamiLiaE ha conseguido publicar en su web gracias a la mediación del Consejo de la Transparencia pero que el Departamento se niega a publicar en su web? Queremos presentar enmiendas contra las “carta de despedida del machista que hay en mí” o la ficha donde se pide a los alumnos que respondan, “levantando la mano, a la pregunta ¿A quién les gustaría ser del sexo contrario?”.

Nos quedará el consuelo de escribir al correo siceduca@navarra.es reclamando que la formación en coeducación debe ser opcional si se abordan cuestiones sobre las que no hay consenso, que no se puede obligar a los profesores ni a nuestros hijos a que lo cursen, o que se incluya en el Decreto las fichas y todo el programa Skolae publicado en la web de educación. Aunque nos tememos que el Gobierno de Navarra va a lo que va, a atrapar en su telaraña a las próximas generaciones y también, por qué no, a las familias y profesores que les educan.

Firmado: Arancha Carrero, Javier Lucia, María José Guindano e Ignacio Del Villar, junta de FamiLiaE

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