¿Hay que condenar la próxima pintada que le hagan al PSN?

Este fin de semana el Diario de Noticias ha entrevistado a Santos Cerdán. El resumen de la entrevista es muy sencillo. Cada vez es más fácil resumir a Cerdán. O estás con Pedro Sánchez o eres un fascista. Fin del mensaje. Fin del pensamiento Cerdán.

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Oíamos a la propia Ayuso que le alegraba cuando le decían fascista, porque le ponía en el lado bueno de la historia. Todos sabemos lo que ha representado el fascismo en todos estos años, y en los cuarenta años de dictadura, en la Guerra Civil, los muertos y los que todavía siguen en las cunetas, más de 3.000 en Navarra asesinados en el 36… Es una deriva muy peligrosa la que está tomando el Partido Popular con Ayuso encantada de estar de la mano con Vox”.

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“Lo que es triste, pero para la democracia española, es que un espacio que venía a ocupar Ciudadanos haya desaparecido porque se ha ido a la extrema derecha. Pero los votantes de centro están ahí, y a la hora de buscar partidos centrados van a tener que mirar al Partido Socialista. Por lo tanto, las expectativas para nosotros no son malas, pero sí que nos gustaría por el bien de España y de todos los ciudadanos que la derecha se centre, y no vaya de la mano de la extrema derecha y del populismo reaccionario. Con una crispación que desgraciadamente, ojalá me equivoque, algún día que otro nos dará un disgusto a todos”.

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“Vamos a ver, se nos presenta ahora una nueva oportunidad para cambiar el Gobierno de la Comunidad de Madrid y frente al trumpismo que nos presenta Ayuso, Madrid se merece no estar gobernada por el populismo fascista que ella representa“.

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Nada de esto, por otro lado, resulta novedoso en Santos Cerdán. O sea, no hay un antes y un después del coronavirus. Siempre ha sido así. No le dieron nada en la CUN para volverlo así.

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Que Cerdán se dedique a llamar fascistas a todos los que no le apoyan, sin embargo, no es un asunto menor. Efectivamente un día de estos tendremos un disgusto, pero lo más probable es que la víctima sea un policía en una algarada de los separatistas o la extrema izquierda, o un candidato de VOX, o alguien que va a un mitin del PP, o la propia Ayuso. Cuando alguien te llama fascista sin serlo se prepara para agredirte, lo que nos lleva al siguiente punto. En estas fechas se conmemora el asesinato de Froilán Elespe, poco antes fue el de Isaías Carrasco. Los que los mataron se justificaron asegurando que luchaban contra el fascismo, cuando el PSOE, parafraseando a Ayuso, estaba en el lado correcto de la historia siendo llamado fascista por los auténticos practicantes del fascismo.

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No hace ni un año que la sede del PSN en Burlada era atacada por radicales que calificaban de fascista al partido de Santos Cerdán. Todos los partidos condenaron este ataque. Todos menos Bildu, el aliado imprescindible de Santos Cerdán.

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Las pintadas en la sede del PSN de Burlada retratan a Cerdán. La calificación de fascista autojustifica la agresión. Se califica de fascista al agredido para poder agredirle. Si señalas como fascistas a tus rivales durante el suficiente tiempo, más tarde o más temprano aparecerán los antifascistas que les agredan o boicoteen sus mítines y sus campañas, amparando su violencia bajo el paraguas de la lucha contra el fascismo. Nada que no estemos viendo últimamente, por otro lado. En este caso, además de lo despreciable de que Cerdán asimile el modus operandi de la izquierda abertzale, se suscita la duda razonable de qué hacer la próxima vez que aparezca una pintada en una sede del PSN llamándole fascista. ¿Se tendrían que solidarizar VOX, Ciudadanos, el PP o UPN con el PSN cuando el PSN les está llamando constantemente fascistas a ellos por boca de Santos Cerdán? Sin duda habría que solidarizarse con el PSN porque antes de superarlos en el plano electoral hay que superarlos en el plano moral.

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