El debate sobre la AP-15

Navarra tiene un pequeño problema y es que por un lado tiene autovía, por otro autopista y por otro peaje en la sombra. Al haber apostado por fórmulas distintas dentro de la misma comunidad, la consecuencia es que resulte ligera o completamente distinto, según el caso, un viaje a Tudela que otro a Jaca, a San Sebastián o a Logroño. Al navarro que va a Jaca o a San Sebastián el viaje se le paga entre todos. El navarro que va a La Ribera o viene de ella se lo paga él solito, o más sólo que los otros.

Hay que tener en cuenta asimismo que todo el mundo quiere la gratuidad, que los partidos quieren prometer a la gente lo que la gente quiere oir y que, sea cual sea la fórmula por la que se apueste, la gratuidad no existe, es un mito. Lo único que existen son diversas fórmulas de pago y, en este caso, el mencionado problema añadido del caso, y seguramente la injusticia, de que la fórmula en unas vías navarras es distinta que en otras.

El pasado 7 de abril el Parlamento de Navarra aprobó una moción reclamando la gratuidad de la AP-15. La moción se aprobó con el apoyo del PPN (impulsor de la moción), Podemos, PSN, Bildu e IU. En contra se posicionaron UPN y Geroa Bai. Han leído bien.

Tampoco se crean que lo anterior significa mucho. El portavoz de Geroa Bai, Jokin Castiella, aseguraba que la gratuidad de la AP-15 “es un clamor”, daba la “bienvenida a ese clamor” al PPN, y acontinuación… ¡Geroa Bai votaba en contra de ese clamor!

Geroa Bai, aparte de decir que estaba a favor pero votaría en contra (¿?), acusó de demagogia al PPN por presentar la moción, por exigir una medida como esta una “inversión completamente inasumible por este Gobierno”. Uxue Barkos, de hecho, respondió concluyentemente a esta moción parlamentaria declarando que: “De ninguna manera se puede decretar ahora la gratuidad de la autopista AP-15”.

Si hay que hablar de demagogia, ¿no es demagogia que Geroa Bai apoyara la gratuidad de la AP-15 cuando estaba en la oposición y ahora diga que no hay dinero para que la AP-15 sea gratuita? ¿Qué legitimidad tiene para acusar de demagogia al PP? Y si el PPN es un demagogo por pedir la gratuidad, ¿no lo son también sus socios de gobierno y el PSN? Geroa Bai debería acaso haber dado la bienvenida al PPN no al clamor, sino a la demagogia. Geroa Bai ya hemos visto, por otro lado, que está con el clamor y contra el clamor.

En este sentido llama la atención la postura de UPN, que se ha opuesto a la gratuidad tanto estando en el gobierno como estando en la oposición. Se puede decir que UPN tiene razón o está equivocada, pero no que utiliza la demagogia.

Por otro lado, cuando UPN ha estado en el gobierno se han aprobado descuentos compensando a los usuarios de la AP-15 para ayudarles a sufragar los costes de los peajes, las tarjetas o los dispostivos ViaT. Según UPN, un usuario paga en un viaje de ida y vuelta entre Tudela y Pamplona o viceversa la cifra de 5,38 €. Por una distancia similar, un ciudadano de Tudela que viaja a Zaragoza paga 16,30 €, 3 veces más.

Que, por otro lado, haya que llevar a cabo esta política de compensaciones a los usuarios de la AP-15 parece poner de manifiesto que hay un problema, o no harían falta estas compensaciones, las cuales cuestan a todos los navarros un promedio de unos 14 millones de euros anuales. De esto modo la AP-15 ya no es ni puramente una autopista, ni una autovía, ni un peaje en la sombra, sino… una fórmula extraña y mixta. Esto también se explica porque cada infraestructura se ha construido en épocas distintas, con situaciones políticas, históricas y financieras distintas.

Para dificultar aún más la salida al problema, resulta que la AP-15 es en parte propiedad de Navarra mientras que el otro 50% es propiedad de la empresa concesionaria. Es decir, si ahora se quiere cambiar la naturaleza de la AP-15 y hacerla “gratuita” lo suyo sería que Navarra adquiriera el otro 50% de la propiedad y la asimilara a una autovía. El coste del rescate de la concesión de esta autopista se calcula que podría oscilar entre los 136 y los 357 millones de euros. Ríanse ustedes del peaje en la sombra, aunque algunos de sus detractores votaran hace unos días con entusiasmo por esta opción o, alternativamente, por incrementar los descuentos hasta la gratuidad para los usuarios, lo que tendría un coste anual para las arcas públicas de unos 50 millones de euros hasta 2029, año en que se producirá la reversión prevista de la infraestructura al Gobierno de Navarra.

A su vez, ¿por qué el PP no elimina los peajes de las autopistas en las comunidades en las que gobierna? ¿Por qué no lo hace también el PSOE? Mención aparte merece el caso de Bildu, que en cuanto llega a la Diputación de Guipúzcoa pasa de defender la gratuidad a proponer la instalación masiva de peajes en la red pública. ¿Hay o no hay demagogia en este debate?

Aunque a primera vista parece que los riberos o los que se desplazan a la Ribera son los grandes perjudicados del actual sistema, también es cierto que si nos remontamos atrás en el tiempo acaso fueron los inicialmente beneficiados. Es decir, mientras el resto de navarros tenían que usar obligatoriamente una carretera que absorbía todo el tráfico para ir en dirección Logroño, San Sebastián o Jaca, los que iban dirección Tudela tenían la opción de ir por dos vías, una autopista o una carretera con menos tráfico que si no hubiera una autopista paralela.

Obviamente la autopista hay que pagarla, pero el pago es voluntario y en aquel momento la alternativa no era peor que la del resto de los navarros, de hecho era mejor porque había dos caminos e incluso el malo tenía menos tráfico que si no hubiera existido el otro.

Con el paso del tiempo es cierto que la situación ha cambiado y ahora resulta que sus viajes, como se señalaba al principio, se los tienen que pagar ellos (al menos en parte) mientras que el resto de navarros utiliza una autovía cuyo coste total se divide entre todos los navarros. Siendo verdad que ningún sistema es gratuito y que ninguno se paga con dinero caído del cielo, sino salido del bolsillo de los navarros, lo cierto es que la existencia en paralelo de varios sistemas distintos puede crear injusticias comparativas.

Parece que poco a poco el ideal es dirigirse a un sistema de autovías “gratuitas”. Es decir, sin peajes y pagado vía impuestos por el conjunto de los contribuyentes. A nadie se le escapa sin embargo que hay o puede haber algunos problemas.

En un sistema de autopistas, sólo paga el usuario de la autopista. Malo para él, bueno para el resto.

En un sistema de autovías paga el conjunto de contribuyentes, utilice o no utilice las autovías, incluso tenga o no tenga coche. Como compensación puede ser que uno que no tiene coche pague el peaje de otro que a su vez paga los cursillos municipales para plantar boniatos en el balcón a los que acude el primero. Claro que el segundo puede usar la autovía y además apuntarse al cursillo mientras el otro ni tiene coche ni planta boniatos.

En un sistema de todo autopistas el usuario de la Ribera pagaría lo suyo, pero no como ahora también lo de un usuario de la Autovía de Leizarán, la del Pirineo o la del Camino. El problema es que el usuario habitual de la Ribera paga lo suyo por la autopista, más su parte alícuota del coste del resto de autovías a través de los impuestos. Al final no esta claro que un sistema fuera mejor para todos, pero parece claro que tener un sistema para unas zonas de Navarra y otro para otras puede resultar injusto.

La previsión más desalentadora para todos los navarros es que, de cara al futuro, es de temer que vamos a un sistema de autovías, que pagaremos todos con los impuestos, las usemos o no las usemos, en el que luego al final encima nos pondrán peajes como si fueran autopistas. ¿Gratuidad para la AP-15? La injusticia comparativa de los usuarios de la AP-15 está mucho más cerca de resolverse por el lado de poner peajes en el resto de vías que por el de quitarlos en la AP-15. ¿Realmente la suma de lo que paga un navarro de la Ribera o de cualquier otro lugar, entre peajes e impuestos, será menor dentro de unos años que ahora? Barkos dice que de la gratuidad de la AP-15, ahora que ya tiene los votos para ser presidenta, nada de nada. Y Ayerdi dice que habrá que entrar en el debate de poner peajes a las autovías. Y no sólo a las autovías. Y los impuestos subiendo. El problema puede que se resuelva por sí mismo en el momento en que los navarros tengan que vender el coche para pagar los peajes y los impuestos.

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Comentarios (2)
  1. Quédense con estas ideas. Para ir a Jaca o Logroño peaje en la sombra; para ir a la Ribera, de pago por el particular; para ir a Guipuchiland, gratis “by the face”, si , esa Autovía de Leizarán que los etarras boicotearon hasta que se obligó a las empresas contratistas a subcontratar las obras pequeñas con empresas de la órbita nazionalsozialista y Matasuna. Entonces cesaron las quejas. Esa autovía que tanto costó a los navarros, ahora para que la pija de Tenis, (in)capataz del cutrepartito, vaya a recibir instrucciones a Sanse, “o’shea”, a Donosti.

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  2. Luis Miguel says:

    A los señores de Navarra Confidencial les pediría un poco mas de rigor.
    Para ir de Pamplona a San Sebastian hay un trayecto que es gratuito, pero también hay otro que es de pago. (aproximadamente mitad y mitad del territorio correspondiente a Navarra)

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