Martirio cristiano en Pakistán

Contra esto iba dirigida Dignitatis Humanae del Segundo Concilio

Vaticano. No para DEScristianizar Europa, pero para dar Libertad a los Cristianos en Tierras Musulmanas y Tierras Ateas.

http://www.abc.es/internacional/abci-martirio-cristiano-pakistan-201603282016_noticia.html

La bomba —como la de Bruselas— contaba con rodamientos de metal, que hicieron las veces de metralla, PARA CAUSAR EL MAYOR NÚMERO DE VÍCTIMAS. El balance oficial anoche era atroz: 72 muertos, 29 de ellos niños, y más de 300 heridos, muchos en estado crítico.

Una facción radical de los talibanes de Pakistán, que se presenta como FILIAL DE DAESH, JAMMAT UL AHRAR, reivindicó el ataque suicida. Su objetivo era matar al mayor número posible de cristianos para «enviar un mensaje» al primer ministro NAWAZ SHARIF, un islamista moderado amigo de Occidente al que quieren derrocar. Otra vez, como ocurriera hace justo un año con los ataques a dos iglesias católicas de Lahore en plena Semana Santa, el castigo se ha cebado en la pequeña comunidad cristiana de Pakistán. Dos millones apenas de fieles, que constituyen los «apestados» entre los 193 millones de habitantes del que se proclama «país de los puros».

Nadie espera que por sí solo el régimen de Islamabad haga algo para cambiar el trágico estado en que vive la minoría cristiana. La indiferencia –vestida de impotencia– con que las autoridades de Pakistán responden a atentados terroristas como los registrados en Lahore refleja el CHANTAJE QUE IMPONEN LOS PARTIDOS ULTRARRELIGIOSOS MUSULMANES, y más aún la cultura general de un país acostumbrado a<tratar a los no mahometanos como ciudadanos de segunda. Además. Lahore es el bolsón de votos principal de Nawaz Sharif, acusado con frecuencia<de inacción en el Punjab para no enemistarse con los votantes islamistas.

«MATAD A ASIA BIBI»

Ha sido el enésimo ataque contra los cristianos de Pakistán. Pasada la conmoción de los primeros momentos es muy probable que todo vuelva a ser los mismo: no habrá guardias especiales para los templos, NI PROTESTAS POR PARTE DEL CLERO MUSULMÁN PAQUISTANÍ, ni detenciones o juicios para los islamistas responsables (el Gobierno de Islamabad se escuda en el colapso de la Justicia, que tiene más de un millón de casos paralizados).

En los barrios cristianos de Lahore, como en los de otras ciudades de Pakistán, la vida será a partir de ahora un poco más insoportable.

Cuando sus decenas de miles de católicos salgan del gueto tendrán dificultades para encontrar trabajo por no ser musulmanes; si trabajan, tendrán que utilizar una cantina aparte para no contaminar a sus compañeros mahometanos; si la empresa tiene dificultades, serán los primeros en irse a la calle. Sus hijas, mientras tanto, se verán a diario tildadas de prostitutas, también por otras chicas, por no utilizar el velo por la calle.

La afrenta más publicitada en el exterior es, también, la más lacerante: la llamada «LEY DE LA BLASFEMIA», que permite a tres musulmanes ponerse de acuerdo para encerrar en la cárcel o condenar a muerte a un cristiano si le acusan de haber insultado a Mahoma o al Corán. EL CASO DE ASIA BIBI –la cristiana paquistaní condenada a la pena de muerte por beber de la misma tinaja que sus vecinas musulmanas– es el icono del martirio cotidiano de los cristianos.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, media: 4,00 de 5)
Cargando...

Entradas relacionadas

   Dar de baja