El escolta ha sufrido quemaduras de segundo y tercer grado en la cara y en las manos, aunque su vida no corre peligro. En todo momento mantuvo la consciencia y la serenidad, saliendo por su propio pie del vehículo que después ardió completamente. El mismo llamó por teléfono pidiendo ayuda.
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Sin valorar todavía)
Cargando...

Entradas relacionadas

   Dar de baja